16 de abril de 2012

Y cuando el cielo te esté cayendo encima, agarra mi mano y sujétala fuerte.

Podría permanecer despierta toda la noche solo para oír tu respiración, para ver como sonríes mientras duermes.
No voy a cerrar mis ojos, no me voy a quedar dormida porque te extrañaría, y no quiero echar nada de menos. 



No hay comentarios:

Publicar un comentario