31 de marzo de 2012

Él es la suerte de mi vida.

Yo estaré ahí, ahí exclusivamente para él. Por si necesita llorar, reír, saltar, hacer el tonto, olvidarse del mundo, para absolutamente todo, lo prometo.
Yo le daré los mejores abrazos, escucharé sus problemas, y aún que no tenga solución para cada uno de ellos, estaré a su lado para superarlos, lo voy a querer por encima de todo y de todos, voy a sacarle una sonrisa cada día, voy a estar con él siempre. Dejaré de vivir para mí, para vivir por y para él.
Y no hoy, ni mañana, si no todos los días de mi vida.
Seremos solo nosotros, nadie más.

No hay comentarios:

Publicar un comentario