¿Que fue de aquellos tiempos que nos mirábamos y sonreíamos sin razón? ¿De los días en los que no necesitaba nada más que tus abrazos, de hablar hasta las tantas, de ser tú mi razón para seguir, de quererte a morir...?
Ahora ya no puedo confiar en nadie. Prometiste quererme, no olvidarme nunca. ¿Que fue de esas promesas? Vale, yo no supe apreciar lo que tenía, pero intenté hacerlo lo mejor posible.
Y hoy, aquí estoy, intentando olvidar personas inolvidables, borrar recuerdos imborrables.
Lo siento, no es cuestión de no poder seguir sin ti, es que simplemente no quiero.
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