Sí, soy yo, esa que siempre la caga, esa que cuando todo va mal se mete debajo de la cama y no quiere salir. Soy esa que no es capaz de decir nada a la cara por el mismo motivo de siempre, esa que piensa en los demás y nunca en ella misma, esa incomprendida, pesada, pesimista, aburrida...
Esa que por querer arreglar todo lo empeora, por que sí, por que soy como un calcetín, solo sirvo para meter la pata.
Esa que se cae, y se cae, y se cae, siempre con la misma piedra, y aún que la vea, se vuelve a caer.
Esa que tira la toalla a la mínima, la que dejó de creer hace mucho tiempo en las personas, y en que algo pueda salir bien.
Pero ahora, las cosas se ponen difíciles, y a veces te das cuenta, de que no vale la pena vivir siempre mal, que los problemas no se van solos, y que a veces, hay que ponerse una sonrisa para salir a la calle.
Sí, soy yo, la que aún que se caiga, no piensa rendirse.

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