Pasa el verano, has estado todos los días hablando con tu mejor amigo, pero llega Septiembre, un mes duro sin duda, entonces, un día, así, de repente, te enteras de que has vivido en una gran mentira.
Y tú, como de costumbre, tiendes a preguntar, y preguntar, y preguntar, a preocuparte demasiado como para poder pensar en otras cosas, quieres hablar con él por encima de todo, pero piensas, que si ya no le importas, tampoco te importará a ti que no esté en tu vida, y dejas de hablarle, así, sin previo aviso. Pero llega un momento en el que piensas: "Yo también sé olvidar", entonces recuerdas aquel verano, y decides olvidar todo. Eliges el camino más fácil, pero luego sin poder evitarlo, vuelves a pensar en todo otra vez, y que las promesas aún siguen ahí, y que aún que no quieras, será difícil olvidarse.
Por que hay personas que en poco tiempo dejan más huella en ti que otras que conoces desde hace años.

No hay comentarios:
Publicar un comentario