Miras por la ventana, es un día perfecto. Totalmente genial.
Pero algo te atormenta, empiezas a pensar que estarás mejor en casa, que lo único que puedes hacer es escuchar música, por que aún que todo ahí fuera parezca realmente precioso no es así.
Son decepciones continuas, y no, no estás dispuesta a pasar por eso.
Pero con un día así no te quieres quedar en casa.
Entonces te pones los cascos, empieza a sonar una canción, la pasas por que no te gusta, pero llega una más animada.
Es el momento de salir, te preparas, te pones tu mejor sonrisa y te vas.
Quieres olvidarte de todo, pero no es fácil, incluso con música no puedes evitar pensar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario