Era un día como otro cualquiera, te despiertas por la mañana, te vistes, desayunas, te preparas, y coges el autobús dirección a tu instituto.
Por el camino vas pensando en tu mundo, te pones los cascos y desconectas.
Pero entonces bajas, y lo ves a él. Notas el corazón latiendo más fuerte que nunca, respiras profundamente, intentas pensar en otra cosa, pero es inevitable.
Ese cosquilleo que empieza a recorrer tu cuerpo, y por que? Por ÉL, indudablemente.
Entonces te acercas, le miras de reojo, te mira, sonríe y te abraza.
Y en ese preciso instante notas que ese es el momento más feliz de tu vida.

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